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  • Katavi

La importancia que los productos que usamos sean amigables con el medio ambiente

Actualizado: jul 27

A veces es difícil ponerse a pensar la procedencia de todo lo que usamos, así como el lugar al que irá a parar, damos por hecho que lo que compramos está bien mientras nos funciona, y que los restos de ellos se irán por el drenaje o a la basura, pero hasta ahí nos quedamos.


Difícilmente reparamos en que esa basura que estamos desechando permanecerá tal vez por siglos enterrada en un basurero, o que tal vez será triturada en partículas minúsculas, pero que de alguna forma terminará en algún cuerpo acuífero, un río, un lago o incluso el mar.


En ésta era de información, muchos sabemos del grave problema que la basura y otros desechos que generamos, como nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, están produciendo en nuestro planeta, estamos conscientes de que cada producto que utilizamos incrementa la posibilidad de una catástrofe ambiental, y según lo visto en La Cumbre sobre la Acción Climática de la ONU 2019, estamos teniendo consecuencias reales de nuestro poco control sobre la emisiones que generamos ( https://www.un.org/es/climatechange/un-climate-summit-2019.shtml).


Es por eso, que cuidar lo que consumimos y la medida en que lo hacemos, debe ser una de nuestras acciones diarias más importantes. Como consumidores responsables tenemos que observar el origen de lo que compramos y cuidar el destino que tendrán, vigilar que nuestra huella de carbono sea lo más baja posible y que contribuyamos a cuidar de nuestro entorno en la medida de lo posible.


Pero, ¿cómo saber si los productos que vamos a comprar son amigables con el medio ambiente?


La forma más sencilla de saberlo es si, al observar los materiales o los ingredientes de lo que están hechos, son de origen natural, de ser así, hay una probabilidad muy grande de que después de su vida útil, puedan reintegrarse a la naturaleza de forma relativamente sencilla. Los artículos que están hechos de madera, cartón, de telas como el algodón, o algunos polímeros de origen natural como la celulosa entre otros, tienen una probabilidad muy grande de ser biodegradables, aunque ésto no es cien por ciento certero, pues algunos de ellos pueden tener tratamientos que pueden ser plásticos o sintéticos y cuya biodegradabilidad es muy baja.


Otro punto que tenemos que revisar es si, aunque el origen sea natural, el producto que estamos comprando es obtenido mediante una producción sustentable, por ejemplo: algunas empresas papeleras tienen plantaciones de árboles que van renovando para poder satisfacer sus fuentes de materias primas, y éstas empresas tienen programas con un control muy estricto que les permiten trabajar únicamente con lo que siembran y por tanto llevar al cabo su producción con un impacto ambiental relativamente bajo.


Si lo que estás por comprar cumple con éstas dos premisas básicas, puedes confiar en que seguramente será amigable con el medio ambiente y que usarlo en cantidades acorde a tus necesidades será adecuado para ti y tu entorno.


¿Qué pasa si alguno de los productos que deseo tener no es necesariamente amigable con el medio ambiente?


Si ocurre que requieres comprar algún producto que no es amigable con el planeta y en verdad lo necesitas, te sugerimos que busques sacarle el máximo provecho posible, evitar desperdiciar el producto o material y espaciar en la mayor medida la renovación del mismo, para que el impacto que generes sea el mínimo posible. Sabemos que hay cosas que aún no tienen alternativas sustentables como tu teléfono celular, tu televisión y otros gadgets, por poner algunos ejemplos, y que muchos de ellos puede que sea imprescindibles en nuestras vidas, pero también sabemos que no es necesario renovarlos año con año, sino que puedes aprovecharlos por mucho más tiempo. Lo dejamos a tu criterio.


Esperamos que te haya gustado éste artículo, si tienes algún comentario, escríbenos y con gusto podemos iniciar una conversación, nos ayudarás muchísimo.



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