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  • Katavi

Miel de abeja, alimento para tu piel

La miel de abeja


¿Qué pasa por tu cabeza cuando escuchas la palabra miel? Seguro viene a tu mente, ese dulce y peculiar sabor en tu paladar que muy probablemente no se iguala a ninguna otra cosa genuinamente dulce que hayas probado.


O quizá viene a tu mente ese viaje de novios que se hace después de la boda, pero no, no estamos hablando de esa miel en la luna, que diga, luna de miel, más bien nos referimos a la miel, de ese producto dulce y viscoso de las abejas.


¿Qué es la miel y qué usos se le da?

Esta sustancia a la que nos referimos es un producto proveniente de las abejas, pues ellas mismas lo fabrican con una materia prima especial, el néctar que recogen de las flores y esto garantiza que estás frente a una sustancia 100% natural.


La miel de abeja ha sido muy valorada y apreciada por muchas civilizaciones desde antaño, por sus aportes en los usos médicos, en la cosmética, en la gastronomía y con gran significado en lo cultural y religioso. Tan importante que incluso en algunas culturas llegó a ser un tipo de moneda e incluso un tributo a los mismos dioses.


Son tantos los usos y cualidades de esta magnífica sustancia que quizá nos falte vida para conocerlos todos; sin embargo, nos hemos dado a la tarea de investigar algunos de sus usos en al ámbito de la salud pero sobretodo en el área de la cosmética y cuidado personal que se le da a este singular compuesto natural, para compartirtelos y que tú puedas aprovecharlos.


Si estas leyendo esto, es porque de seguro tu mism@ has vivido y/o probado alguna de las bondades de este delicioso producto, ya sea a través de tu paladar, o bien de algún producto que lo contenga, o quizá simplemente porque es el endulzante favorito de tu agüe y quieres saber el por qué.


Así que sin hacer más preámbulo, empecemos a empaparnos de las maravillas que oferta este líquido amarillo tan maravilloso.


¿Qué componentes tiene la miel?


Quizá, antes de saber qué componentes conforman la miel de abeja, haya que aclarar que no todas las mieles son iguales, pues no todas las abejas del mundo se alimentan de la misma especie de flor, confiriendo así, propiedades particulares a cada miel según la flor de la que se alimente el panal.


Asimismo es importante aclarar, que no todas las abejas son iguales, pues aunque pertenecen a la misma familia, son muchas especies diferentes, razón por la cual también sus mieles poseen diferentes propiedades.


Es interesante saber que cada panal de abeja tiene un olor característico y único, el cual sirve para que las abejas puedan identificarse con su panal y diferenciarse a la vez de otro.


Pero a pesar de todo esto, el proceso que utilizan las abejas para preparar su miel, es muy similar, pues en todos casos usan néctar, esa sustancia dulce que producen las flores y que recogen las abejas para preparar su propia miel.


Así que a rasgos generales podemos mencionar que, la miel de abeja es una solución sobresaturada que se compone principalmente de fructosa y glucosa, vitaminas E, K, tiamina, riboflavina, muchos tipos de flavonoides, enzimas, proteínas, aminoácidos, además de elementos minerales como hierro, cobre, manganeso, fósforo, calcio y azufre.


Beneficios de la miel en la salud.


En el ámbito de la salud, este valioso tesoro, se puede utilizar de manera individual o mezclado con otras sustancias para ayudar a preservar la salud y curar enfermedades. Además es un producto tan noble que tiene la capacidad de potenciar las propiedades y acciones de otras sustancias medicinales con las que se combina.


Registros antiguos y no tan antiguos de muchas culturas localizadas en diferentes partes del mundo, muestran preparaciones, brebajes, con el uso de la miel y hierbas principalmente que se administraban de manera oral y/o tópica para combatir un sinfín de males.


Entre las cuales podemos mencionar que es utilizada en el tratamiento de enfermedades oculares, asma bronquial, tuberculosis, hipo, sed, mareos, fatiga, hepatitis, infestación de gusanos, estreñimiento, hemorroides, eczema, curación de heridas, úlceras, y por su aporte nutritivo, es un alimento ideal y digerible para personas débiles.


Debido a sus propiedades antibacterianas, que de manera natural sirven para proteger a las larvas de las abejas, la miel se usa en infecciones de garganta, sobre todo en preparaciones con limón y/o con infusión de jengibre y bebida a sorbos.


Hay personas que también utilizan la miel para tratar vómitos, diarreas, artritis reumatoide, obesidad y la diabetes mellitus, pues aporta azúcares benignas a la salud.


Estos son solo algunos padecimientos que trata la miel sin embargo, tiene muchísimas otras bondades que aportar a tu vida y a tu salud.


Queremos ahora enlistarte un par de beneficios que puedes recibir de la miel en tu piel al aplicarla de manera tópica.


Beneficios de la miel en la piel



En registros antiguos de igual manera señalan el uso de la miel en preparaciones cosméticas y de belleza para el cuidado de la piel; como mascarillas, ungüentos, cremas, lociones, enjuagues y pociones que devolvían la salud, cerraban heridas, evitaban infecciones, suavizaban la piel, entre muchas otras.


Estudios recientes revelan que la composición del azúcar de la miel, confiere propiedades higroscópicas, que ayudan a fijar moléculas de agua a la piel, por ello es que se le atribuyen sus poderes humectantes y emolientes, que además dejan tu piel aterciopelada.


Debido a esto, es que se ha propuesto el uso de la miel en muchos productos de cosmética, como cremas, jabones, lociones, entre otros que ayudan a mantener la humectación en tu piel.


La miel nutre los tejidos epiteliales internos de la piel, activa la circulación superficial, previniendo la resequedad, arrugas e impurezas; además por la presencia de flavonoides que juegan un rol crucial como antioxidantes, evitan las arrugas prematuras, ganándose así el atributo de rejuvenecedora.


La miel de abeja tiene la capacidad para interactuar con la compleja maquinaria celular para reparar los tejidos beneficiando así el cierre de heridas y quemaduras superficiales, promoviendo su pronta cicatrización.


Las propiedades antimicrobianas y antifúngicas que posee pueden aprovecharse en la piel, con las mismas funciones de protección, cómo protegen las larvas de las abejas. Por esta misma razón es que funcionan como buenos antibióticos para tratar úlceras en piernas infectadas y cualquier tipo de herida, evitando así que se infecte.


La miel en combinación con aceites esenciales antisépticos ha demostrado ser eficiente en tratar pieles con problemas de micosis, acné y otras afecciones de la piel, incluso hay informes que señalan que la miel tiene propiedades despigmentantes en la piel y en el cabello.


Hay quienes utilizan de manera exitosa la miel para aliviar los síntomas del herpes labial y genital


Un estudio señala que una mezcla de miel, cera de abeja y aceite de oliva, funciona como tratamiento tópico alternativo contra la pitiriasis versicolor, tinea cruris, tinea corporis y tinea faciei, y que esta misma mezcla ha sido eficaz también en el tratamiento de dermatitis de pañal, psoriasis, hemorroides y fisura anal, en general la miel es eficiente para tratar muchas enfermeades de la piel.


Tan noble, demulcente y antiirritante es la miel, que lo hace un buen ingrediente para tratar pieles muy sensibles.


Y pues bien, estas son solo algunas de las bondades que la miel puede aportar a tu bella piel, pero para que ahora mismo puedas disfrutar de estas bondades te enseñaremos a preparar una mascarilla hidratante con miel para que suavices y revivas la apariencia de tu piel; es súper fácil y rápido, y estamos seguro que tienes los ingredientes en casa, y sino puedes conseguirlos en la tiendita de la esquina.



Mascarilla Hidratante


2 cucharaditas de yogurt natural

½ cucharadita de miel de abeja


Mezclas ambos ingredientes de manera homogénea y aplicas sobre tu piel, dejando reposar tu mascarilla unos 20 minutos, después de este tiempo, enjuagas con agüita tibia y ¡listo! Podrás disfrutar de una piel hermosamente suave y aterciopelada.




Beneficios de la miel en el cabello


Y no solo esta sustancia dulce aporta beneficios a la piel y al organismo, también puede aprovecharse en el cabello; sus mismas propiedades humectantes en la piel, sirven al cabello, y debido a que penetran profundamente, devuelven al cabello su flexibilidad y resistencia.


Cómo bien lo vimos en párrafos anteriores, la miel está llena de muchos nutrientes que tu cabello aprovecha de manera tópica, ayudando así a su crecimiento


Y cómo sabemos que a ti te encanta poner manos a la obra, aquí te compartimos dos sencillas y rápidas preparaciones para mejorar la apariencia de tu cabello con el ingrediente estrella de este artículo, así que corre a la cocina a preparar tus mejunjes para disfrutar de una grandiosa melena.


Enjuague para cabello


necesitarás:

2 ½ ml de miel de abeja

2 tazas de agua


Diluyes perfectamente la miel en el agua, ya lista tu preparación la viertes en un atomizador y ocupas esta solución después de ducharte como un enjuague para el cabello. Tu cabello recuperará su brillo de manera natural.


Mascarilla capilar


10 ml de aceite de oliva

5 ml de miel de abeja


Con estos ingredientes elaborarás una mezcla que aplicaras por todo tu cabello y dejaras que haga efecto durante 15 minutos, posteriormente te bañas o lavas tu cabello perfectamente para retirar toda la mezcla, y ¡voila! a disfrutar de una melena radiante que ha resucitado.


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